
La crisis no perdona. Las grandes empresas que sufren una merma en sus resultados muy a menudo optan por aligerar sus plantillas para volverse más rentables y adecuarse a la realidad del mercado. Una de las empresas tecnológicas más importantes del panorama, HP, ha tomado una dura decisión que supondrá el mayor recorte en los más de setenta años de historia de la compañía. Hasta 27.000 empleados dejarán HP en los tres próximos años, lo que supone una reducción del 8% de su plantilla. Los motivos de esta reestructuración tan dura obedecen a varios factores, entre ellos la irrupción de los tablets que ha mermado las ventas de ordenadores de la empresa o el cambio de rumbo que está intentando imprimir su actual CEO Meg Whitman.
Para entender la situación a la que ha llegado HP hay que fijarse en la situación del mercado de ordenadores. Desde hace un par de años, este segmento ha sufrido un retroceso importante en su crecimiento (antes se movía en los dos digitos de crecimiento) que ha afectado de manera especial a los grandes actores del mercado, sobre todo HP y Acer. La irrupción de la crisis económica ha minado sus ventas hasta el punto que el año pasado llegó a experimentar una bajada considerable en los envíos de equipos (en la campaña navideña se produjo un 16% menos de envíos). A la crisis se le unió la popularidad de los tablets, que se han convertido en un dispositivo que rivaliza con las ventas de ordenadores, sobre todo en en el caso de los portátiles (lo que resulta difícil de medir es la fuerza de este impacto).

La empresa estadounidense ha empezado a recuperar sus números en el mercado en este principio de 2012, aunque los resultados económicos han mostrado una caída en sus beneficios del 30% hasta los 1.265 millones de euros, una cifra que todavía supone un margen amplio pero que ha hecho a la empresa reaccionar de manera inmediata. Con estos recortes, la compañía pretende ahorrarse entre 2.380 y 2.800 millones de euros.
De momento no se ha explicado de manera pormenorizada en que áreas se producirán los recortes, aunque afectará a la mayoría de las divisiones y áreas de HP en el mundo, entre ellas nuestro país. La empresa estadounidense cuenta con 8.200 empleados en España, y es muy probable que estos recortes afecten a parte de la plantilla. Para llevarlos a cabo, es probable que HP se acoja en muchos casos a planes de jubilación anticipada, aunque este extremo todavía no ha sido confirmado.
Además de estos despidos, Meg Whitman ha anunciado que se llevarán a cabo otro tipo de medidas para reducir costes, como por ejemplo la optimización de su cadena de suministros o la simplificación de su estrategia. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en la decisión de HP de fusionar en una sola dirección sus divisiones principales de ordenadores e impresoras, en un intento de ahorrar costes y unificar los procesos de suministro de estos dos segmentos.



