Dell Streak 7

No es oro todo lo que reluce. A pesar de los í­ndices de crecimiento de las ventas de tablets, y las inmejorables expectativas para los próximos años, lo cierto es que no todos los fabricantes están consiguiendo introducir sus dispositivos en el mercado. Hace poco os hablábamos de que las malas ventas de la BlackBerry PlayBook de RIM habí­an obligado a la empresa a incluir un gasto de 350 millones de euros por los costes de almacenamiento. Y ahora Dell ha paralizado las ventas online de su tablet Dell Strike debido a sus malos resultados.

Sin llegar a ser un abandono definitivo, lo cierto es que podrí­a marcar el fin de una aventura breve, que llevo a Dell a intentar introducir su tablet de 7″ en un mercado muy disgregado como es el de las tabletas Android y en el que la mayor parte de ventas las consiguen los dispositivos más baratos. Ese es precisamente uno de los problemas que plantea el sistema de Google, al contar con una enorme cantidad de oferta (el boom de los tablets provocó una avalancha de nuevos lanzamientos) pero no tantos compradores potenciales como se podí­a esperar.

Dell deja de fabricar tablets con Android

Además, el tablet de Dell salió a mercado con la versión 2.2 Froyo, en un momento en el que esta versión ya estaba ciertamente obsoleta. A pesar de que luego se actualizó a la versión 3.0 Honeycomb, la empresa perdió la oportunidad e aprovecharse del empujón inicial que suele suponer la salida de un nuevo dispositivo. Aunque todaví­a se puede conseguir el tablet en las tiendas, pronto este dispositivo seguirá el mismo camino que otros fracasos sonados, como el del tablet de HP.

A pesar de esta fracaso, Dell no dejará por completo el segmento de las tabletas. La idea de la empresa es trabajar junto a Microsoft para lanzar tablets basados en el sistema operativo Windows 8, aunque para ello habrá que esperar por lo menos seis meses, hasta que la compañí­a de software lance la nueva versión.

Casos como este muestran como el mercado de los tablets se ha sobredimensionado por los números que se están consiguiendo, sin haber tenido en cuenta que gran parte del pastel se lo lleva el iPad de Apple (se estima que más de seis de cada diez tablets vendidos son iPads). El problema viene cuando no se sabe lanzar al mercado una alternativa potente que pueda ofrecer una ventaja competitiva al producto de Apple, ya sea por caracterí­sticas como puede ser el Samsung Galaxy Tab o por precio como el flamante Amazon Kindle Fire.