Caí­da de RIM

El mercado tecnológico cambia con una velocidad de vértigo. Las empresas que en un momento tienen una posición destacada en el panorama pueden caer en poco tiempo y ver peligrar su futuro. La capacidad para adaptarse a las nuevas innovaciones resulta básica para todas las compañí­as. Y por supuesto, no todas saben responder del mismo modo. Una de las empresas que más dudas despiertas respecto a su supervivencia a medio y largo plazo es RIM. La firma canadiense, responsable de las populares BlackBerry, transita desde hace un tiempo por el alambre y todas las noticias que surgen la empujan un poco más hacia el abismo.

La última de estas noticias es la que marca la caí­da de RIM en su valor bursátil hasta mí­nimos que no se producí­an desde hace ocho años. Lo más peligroso del asunto es que la caí­da se ha producido tras el anuncio del nuevo sistema operativo BlackBerry OS 10. Aunque esta bajada puede ocurrir y de hecho ocurre muy a menudo después de lanzamientos sonados de las compañí­as y tras pasar la expectación inicial. Ocurrió por ejemplo con Apple, tras el anuncio del iPhone 4S (aunque hay que reconocer que los cambios que introdujo la compañí­a en su nuevo terminal no apasionaron). Pero el caso de RIM es sintomático porque la caí­da coloca a la compañí­a en una situación muy adversa.

Caí­da en el mercado de RIM

El valor de las acciones de RIM está actualmente en 12,01 dólares por acción, una cifra ligeramente superior a los 11,92 dólares que llego a marcar pero bastante por debajo de los 14,46 dólares que marcó antes de que se diera a conocer el nuevo sistema operativo. Esta respuesta del mercado bursátil refleja la desconfianza de los inversores hacia una compañí­a que incluso en sus mejores momentos ha tenido problemas con sus accionistas, incluida una denuncia por considerar que los responsables de la empresa ocultaba información relevante sobre sus cuentas. Desde la fulgurante entrada de iOS y Android en el mercado RIM no ha sabido responder al nuevo panorama que se ha creado. Sus escarceos para ofrecer terminales más modernos (algunos de ellos sin el famoso teclado) han llegado tarde y no han despertado entusiasmo entre el público.

La ventaja que les otorgaba su servicio de mensajerí­a instantánea BlackBerry Messenger (mensajerí­a gratis entre los terminales de la compañí­a) se ha diluido mucho con la aparición del popular Whatsapp, que ha conquistado el mercado, favorecido por los planes de conexión a Internet que ofrecen las operadoras. Tampoco le ha ayudado a la compañí­a el problema técnico que dejó sin conexión a los usuarios de los terminales durante varios dí­as en otoño del año pasado, algo que llevó a la empresa a compensar a los usuarios con crédito para comprar apps. Todo este caldo de cultivo provocó que a principios de año los directores generales de la empresa decidieran dejar su lugar como CEO de la firma canadiense, pero desde entonces no parece que la situación y las dudas hayan mejorado ni un ápice.