La empresa Cisco, uno de los gigantes de las telecomunicaciones, estarí­a planéandose despedir al 14% de su plantilla, o lo que es lo mismo, 10.000 empleados de sus 74.000, según anuncia Bloomberg. Una decisión dura, y mucho peor de lo que predecí­an los analistas (ya os adelantamos la posibilidad de que Cisco despidiera a 5.000 trabajadores), y que obedece a la intención de la empresa de mejorar su margen de beneficios.

Esta es una de las muestras del capitalismo más crudo, ya que no hablamos de una empresa que esté generando pérdidas en su negocio, sino tan solo de una compañí­a que está viendo disminuir sus í­ndices de beneficio (en el primer trimestre de 2011 Cisco Systems consiguió unos beneficios por encima de los 1.200 millones de euros, cuando en el mismo periodo de 2010 habí­a conseguido 1.500 millones). Esta disminución está impactando negativamente en el valor de la empresa en la Bolsa.

Cisco ha perdido un 23% de su valor en la Bolsa desde que comenzó 2011, unos resultados muy negativos para la empresa que habrí­an llevado a sus responsables a tomar medidas para reducir el gasto operativo en más de 700 millones de euros. Al parecer, 7.000 empleados podrí­an abandonar la empresa entre agosto y septiembre, mientras que los 3.000 despidos restantes se realizarí­an a través de jubilaciones anticipadas.

Existe la creencia entre los responsables de la empresa de que se está contando con una cantidad de trabajadores desmedida para la infraestructura necesaria para mantener sus principales divisiones de negocio. Sea como fuere, lo cierto es que Cisco ya se ha desecho de algunas divisiones poco ventajosas para la empresa, como es el caso de las cámaras Flip, y su estrategia pasa por aligerar su pesada infraestructura y reforzar sus negocios más prolí­ficos, además de lanzarse en algunos mercados (aunque de forma tí­mida) como el de los tablets.