Estamos ante una de las sorpresas del año. Steven Sinofsky, el responsable de la división de Windows, ha abandonado Microsoft de forma repentina, sin que en los medios se hubiera deslizado ningún dato que apuntara a este divorcio. El ejecutivo habí­a tomado parte en la presentación mundial del sistema operativo Windows 8 tan solo unas semanas antes. A pesar de que se habla de que esta decisión se ha producido de mútuo acuerdo, se especula con la posibilidad de que las tensiones de Sinofsky con otros ejecutivos, sobre todo Steve Ballmer, sea la principal razón de esta salida precipitada de la empresa.

Steven Sinofsky se hizo cargo de la división de Windows desde el año 2009, tomando parte activa en el lanzamiento de Windows 7 (un sistema operativo que consiguió borrar los errores que convirtieron a Windows Vista en uno de los mayores fracasos de la empresa). El sistema se convirtió en el más rápidamente vendido en la historia de Microsoft. El ejecutivo también ha jugado un papel crucial en el desarrollo de Windows 8, una apuesta arriesgada de la compañí­a que trata de dar el salto a un entorno más orientado al mundo táctil y a la movilidad.La importancia de este ejecutivo en Microsoft es muy grande, hasta el punto que muchos lo consideraban como el sucesor natural de Bill Gates.

Claro que algunos informes apuntan a que el ejecutivo tení­a una forma de comportarse dentro de la organización que ha terminado por deteriorar sus relaciones. Y es que además de fuertes discusiones con otros ejecutivos de la compañí­a, Sinofsky habrí­a creado (según informa CNET News) un pequeño imperio dentro de la división de Windows, con unas relaciones muy pobres frente a otras divisiones de la empresa. Y por ahí­ puede estar la clave que haya llevado a tomar una decisión tan drastica. Una de las claves en la que se vertebra el futuro de Microsoft es la integración creciente de sus distintos productos para crear una plataforma común, algo que requiere una mayor colaboración entre los diferentes negocios de la empresa estadounidense.

Las cualidades de Steven Sinofsky (un trabajador brillante y muy capacitado, pero muy controvertido en su forma de tratar a sus subordinados y con tendencia a aglutinar cada vez mayor poder) recuerdan a otra figura clave en la compañí­a rival Apple, Scott Forstall. El ejecutivo, que también ha sido cesado de su puesto en las últimas semanas, era el responsable del desarrollo de la plataforma móvil iOS, presente tanto en el iPhone como en el iPad, y también era visto como el sucesor natural de Steve Jobs por su forma de ser y la cercaní­a que tení­a con el difunto gurú de la tecnologí­a.

La caí­da de Sinofsky llega quizás en el peor momento, ya que Windows 8 acaba de llegar al mercado y su abandono puede crear mucha incertidumbre sobre este sistema y el futuro de Windows. Tanto Ballmer como el propio Sinofsky solo han tenido palabras de agradecimiento sobre el tiempo que ha pasado el ex responsable de Windows en la compañí­a de software. De momento, la mano derecha de Steven Sinofsky, Julie Larson-Green, se hará cargo de la división, mientras que Tami Reller dirigirá el negocio de Windows. Los dos ejecutivos rendirán cuentas directamente a Steve Ballmer, que ha querido resaltar sus capacidad de colaboración.

Recibe nuestras noticias por e-mail
Suscríbete para recibir las últimas noticias de tecnología en tu buzón. Te mandaremos un único mail al día con el resumen de los titulares de las noticias, trucos, comparativas, reviews publicadas en nuestras webs.
Servicio ofrecido por Mailchimp