Intel ha presentado sus nuevos dispositivos SSD (Solid State Drive) con interfaz SATA 3Gb/s de varios tamaños (desde 40 GB hasta los 600 GB) con los que pretenden mejorar su presencia en este mercado. Las nuevas tarjetas de memoria de la serie 320 cuentan con buenas velocidades de lectura (hasta los 270 MB/s según el modelo y de escritura (hasta 220 MB/s) y están diseñadas en tecnologí­a de 25 nanómetros.

Hoy en dí­a casi todos los expertos coinciden en afirmar que las tarjetas SSD están llamadas a reemplazar, con el tiempo, a los discos duros, aunque han surgido voces importantes que claman que este cambio tardará en producirse muchos años, y que incluso no se llegará a realizar del todo. El principal problema de estos dispositivos estriba en el precio de los mismos, que muchas veces multiplica hasta en 10 ocasiones el precio de un disco duro que tenga la misma capacidad.

Una realidad que sigue cumpliendo en el caso de los SSD de Intel. El de mayor capacidad, de 600 GB, podrí­a llegar a tener un coste superior a los 680 euros, una cantidad netamente superior a la de los discos duros del mismo tamaño. Volviendo a sus caracterí­sticas, destaca la capacidad para encriptar los datos a través de AES de 128 bits y unas latencias de lectura de 75 milisegundos y de escritura de 90 milisegundos.

En cuanto a sus velocidades, cambia considerablemente de un modelo a otro. El modelo de 40 GB tiene una velocidad de lectura de 200 Mb/s y una velocidad de escritura de 40 Mb/s, El de 80 GB alcanza los 270 Mb/s de lectura y se queda en 90 Mb/s en escritura. Los siguientes modelos mantienen la misma velocidad de lectura pero varí­an en sus capacidades de escritura. Así­, el modelo de 120 GB alcanza los 130 MB/s, mientras que el de 160 GB llega hasta los 165 megas. El de 300 GB escribe a una velocidad de 205 Mb/s y el de 600 GB a 220 Mb/s. Todaví­a no conocemos su fecha de salida en España ni los precios definitivos de cada modelo.