Cuando controlas más de dos terceras partes de un mercado, en este caso el de las búsquedas, suele ocurrir que tus prácticas despierten recelos en las autoridades anti monopolio. Y si encima extiendes tu dominio en este mercado a otros apoyándote de los datos que recopilas, entonces es normal que esas reticencias cristalicen en investigaciones formales. Es lo que le está ocurriendo a Google en su tierra natal, Estados Unidos.

La Comisión Federal del Comercio ha abierto una investigación a la empresa con la sospecha de que esté incurriendo en prácticas contrarias a los principios de mercado, según informa el Wall Street Journal, y podrí­a desencadenar en una de las mayores denuncias monopolí­sticas de la historia. Esta Comisión podrí­a pedir en los próximos dí­as a Google que revele información sobre sus actividades, una petición que podrí­a extenderse a otras compañí­as que hayan tenido relaciones comerciales con la compañí­a.

La investigación se centrarí­a en determinar si la empresa se ha valido de los datos recopilados durante las búsquedas para beneficiarse a la hora de vender la publicidad, en perjuicio de otras compañí­as. Por otra parte, el Comité Judicial del Senado Estadounidense ha pedido en los últimos dí­as la comparecencia de un alto ejecutivo de la empresa para comparecer ante el Senado, en el marco de otra inspección que se está llevando a cabo sobre las actividades comerciales de Google.

A pesar de que la empresa ya habrí­a anunciado que llevarí­a a su Jefe de Operaciones Legales, pero los senadores pueden no conformarse con una personalidad secundaria, y exigir la comparecencia de alguno de los pesos pesados de Google, como Larry Page o Eric Schmidt, a pesar de que este último haya perdido presencia tras la reestructuración de la compañí­a.