Seagate ha presentado sus nuevas tarjetas SSD orientadas especí­ficamente al mercado profesional, con una capacidad de hasta 800 GB (de momento solo están disponibles los modelos de 400, 200 y 100 GB). Estas tarjetas de memoria están pensadas para colmar las necesidades de seguridad y fiabilidad de los centros de datos, y destacan por la capacidad que tienen de detectar los fallos de datos de manera automática y solucionarlos para que no se produzcan cortes en el servicio.

Estos nuevos dispositivos trabajan tanto con la interfaz SATA de 6 GB/s como con la interfaz SAS de 6 GB/s y tienen un formato de 2,5″. Se trata de unidades bastante rápidas, que alcanzan velocidades de 360 MB/s de lectura y 300 MB/s de escritura en los modelos de 100, 200 y 400 GB, algo que también se espera en el de 800 GB, aunque todaví­a no contamos con datos oficiales. El modelo de 400 GB puede incorporar además la opción de encriptar todos los datos del disco de manera automática.

Uno de los puntos en las que ha querido incidir Seagate es en la durabilidad de sus tarjetas de memoria Pulsar XT.2, ya que son capaces de llegar a escribir hasta 25 petabytes durante el transcurso de su vida útil. En definitiva, se trata de dispositivos muy avanzados que se alejan de las tarjetas SSD para el consumidor y se refuerzan con una robustez y una fiabilidad considerables. Claro que, por el lado negativo nos podemos encontrar ante una tarjeta con un precio muy elevado, algo de lo que sufren estas tarjetas.

Y es que las SSD se están popularizando pero en capacidades más bien pequeñas, orientadas a satisfacer las necesidades de los usuarios de tablets y últimamente también portátiles de gama alta. Los modelos de 100, 200 y 400 GB ya están disponibles, mientras que habrá que esperar unos dí­as para poder comprar el de 800 GB. Seagate ofrece una garantí­a limitada de cinco años.