
DocOnTime presentó hoy un estudio sobre la acogida de la facturación electrónica por las Pymes. El estudio fue encargado por la empresa a DNX con el objetivo de conocer de primera mano las pulsaciones de un mercado que no termina de despegar (las estimaciones más favorables afirman que solo el 5% de las empresas facturan de forma electrónica). Las conclusiones principales fueron que hay convicción en que esta forma de facturar se termine por imponer, pero todavía existen muchos impedimentos como la desconfianza en el sistema actual, la escasez de información o la indisponibilidad de firma electrónica.
Las principales ventajas de la facturación electrónica o digital son el ahorro de costes y el impacto positivo en el medio ambiente al dejar de usar papel. Sin embargo, requiere un proceso de adaptación que resulta difícil para las pequeñas y medianas empresas. La mayoría de las Pymes que la han adoptado, según el estudio, lo han hecho por imposición de las grandes empresas.








