
Estos días se está llevando a cabo un juicio en Estados Unidos al que comparecen Apple y Samsung, un nuevo capítulo en la larga guerra de patentes que están librando estos dos gigantes de la tecnología y que les está enfrentando en los tribunales de todo el mundo. Por la magnitud de este nuevo juicio, puede considerarse que estamos ante la mayor batalla que hasta el momento han librado las dos potencias. La resolución de este proceso podría llevar a uno de los contendientes incluso a retirar sus productos del mercado estadounidense y tener que realizar cambios en el diseño para poder volver al campo de batalla.
El uso de tanto vocabulario bélico no es un mero recurso estilístico. La contienda legal de estas dos empresas se ha convertido en una verdadera guerra entre las dos compañías que a veces supera los límites de lo razonable, y más teniendo en cuenta el historial de colaboración de las dos empresas. Para no ir más lejos, Samsung fabrica las pantallas de retina del nuevo iPad, una muestra de lo ligadas que están estas dos organizaciones que pelean por dificultar las ventas de la otra parte.
Lo cierto es que la magnitud de este enfrentamiento ha llevado a la propia juez que instruye el juicio a perder la paciencia con el abogado de Apple. Ante la avalancha de documentos y de testigos que estaba intentando incluir en el proceso, la jueza Lucy Koh llegó a espetarle al representante legal de la compañía de la manzana: “a menos que esté fumando ‘crack’ sabe que estos testigos no se van a llamar”. A lo cual el representante respondió que no tenía ninguna sustancia ilegal dentro del cuerpo.

Más allá de lo llamativo de esta frase y de la comicidad del asunto, esta guerra esconde una realidad que muy bien podría estar llena de los humos de esta droga. La magnitud que está llegando a alcanzar la denominada guerra de las patentes está desbordando los límites del mercado. De hecho, un juez estadounidense que también presidió uno de los numerosos juicios entre Samsung y Apple llegó a afirmar que las patentes se están convirtiendo en “un problema”, ya que las empresas tecnológicas las utilizan no tanto para proteger sus productos sino para convertirlas en un arma que desestabilice a la competencia.
Pese a que tras la llamativa frase el abogado de Apple acepto reducir ostensiblemente la cantidad de documentos que iba a presentar en defensa de la compañía, más tarde la juez volvió a impacientarse y afirmó “estoy facturando más tiempo porque están siendo poco razonables”. Y la razón puede ser la clave para terminar con toda esta guerra entre Samsung y Apple que comenzó hace más de dos años. Sería beneficioso para el mercado que estas dos empresas que proveen a los usuarios de dispositivos muy potentes firmaran la paz, y más teniendo en cuenta que tienen negocios en común por miles de millones de euros al año. No obstante, las dos empresas se juegan mucho en esta guerra legal que mantienen. ¿Qué opinas sobre esta guerra de las patentes entre Samsung y Apple?





Víctor Sánchez Manzhirova es un periodista especializado en tecnología profesional. Está licenciado por Periodismo y Filosofía en la Universidad Carlos III de Madrid. Odiaba su primer móvil pero con el tiempo se ha convertido en un apasionado de la tecnología. Perfil en Google+ de
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