
A diferencia de lo que ocurre en otros segmentos donde la crisis se ceba sin cortapisa alguna provocando notables retrocesos en las ventas de hasta un 5% respecto al ejercicio anterior, el campo de los ordenadores ultraportátiles o netbooks se mantiene a flote. Tanto es así, que en el mismo periodo ha experimentado un aumento de ventas del 264%, con unas ventas que rondan los 3.100 millones de dólares (unos 2.095 millones de euros), muy lejos de los 848 millones de dólares (573 millones de euros) del año anterior.
El segmento de los ordenadores ultraportátiles ha sufrido numerosos cambios para adaptarse a la creciente demanda. De tal forma que el mercado se encuentra saturado de este tipo de productos, compitiendo en prestaciones y precio. Este último aspecto es, con diferencia, un motivo clave por la que los usuarios se decantan por este tipo de soluciones. Las cuales, poco a poco, van tomando posiciones en el campo de la empresa en detrimento de los habituales ordenadores portátiles. Pero todo responde a una serie de sencillas razones a tener en cuenta por los administradores de los departamentos de TI que tengan que hacer frente a una próxima renovación del parque informático.

Si bien el precio, que ronda una media de 300 euros por unidad, es algo que las empresas tienen en cuenta de cara a los continuos recortes presupuestarios en infraestructura informática que acompañan a las épocas de crisis, otro de los factores más importantes es el de su portabilidad. Su pequeño tamaño y ligereza facilitan que el trabajador pueda llevarse a cuestas su oficina. Una característica que ha marcado una clara tendencia en el campo de los tradicionales ordenadores portátiles, donde los fabricantes se afanan por ofrecer las mayor potencia posible encapsulada en chasis de 12 pulgadas.
Sin embargo, son mucho los usuarios que no requieren de altas prestaciones en su quehacer diario, haciendo uso habitual del cliente de correo eléctrónico, navegador web y herramientas de productividad ofimática. Actividades que un ultraportátil puede realizar sin llegar a realizar un gran dispendio económico. Además, las mejoras introducidas en los netbooks de 10 y 11 pulgadas en lo que a confortabilidad respecta, hace que trabajar durante horas frente al ordenador no se transforme en un sufrimiento.
De este modo se ajusta a las necesidades de los usuarios con unas exigentes necesidades de movilidad que cubrir. No sólo por la facilidad de transporte, sino también debido al amplio abanico de posibilidades de conexión que aportan algunos modelos y, muy a tener en cuenta, el bajo consumo energético de estos dispositivos. Una característica muy valorada entre los hombres de negocios, de cara a poder hacer uso ininterrumpido del ultraportátil sin restricciones, llegando algunos modelos ya existentes en el mercado a ofrecer hasta 11 horas de autonomía.
Los fabricantes de ordenadores, que en un principio comercializaron el netbook para el mercado de consumo, ponen sus miras en el mercado profesional. Incluso algunos desde el propio sector ya dan como hecho constatado que los ultraportátiles han supuesto toda una revolución informática en los últimos años. Hasta la propia Microsoft, que presentó Windows 7 al mundo el pasado día 22 de octubre, ha sacado a la luz una versión de su nuevo sistema operativo enfocado a este tipo de dispositivos bajo el nombre de Microsoft Windows 7 Starter Edition, prometiendo un mayor rendimiento que el ofrecido por Windows XP y Vista.
Vía: eWeek





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