
Las advertencias sobre el agotamiento de direcciones bajo el protocolo IPv4 se han utilizado de forma tradicional para alentar a los departamentos tecnológicos de las empresas a tomar la iniciativa de migrar sus sistemas hacia su funcionamiento bajo la siguiente versión de dicho protocolo, el IPv6.
Sin embargo, al igual que pasó con el pastorcillo del cuento, las voces de alarma son cada vez mayores al encontrarse cada vez más próximo el agotamiento de las direcciones de red bajo el ya obsoleto protocolo. Y es que según la European Network and Information Security Agency (ENISA), la nada desprecible cifra de cuatro mil millones de direcciones únicas, el máximo que puede ser generado con IPv4 ya que utiliza 32 bits para definir una dirección IP, está a punto de ser alcanzada.

El nuevo protocolo IPv6, que utiliza 128 bits, permite generar un total de 3,4×10^38 direcciones IP. La firma europea de investigación Dante ha calculado que la nueva versión del protocolo IPv6 podrá distribuir 600.000 millones de direcciones únicas, lo que podría traducirse como mil millones de IPs por cada metro cuadrado de la superficie del planeta.
El nuevo protocolo contempla una serie de ventajas sobre el actual estándar de protocolo de Internet. Tales como un mejor formato de cabecera de los paquetes de datos para acelerar el proceso de enrutamiento. Además de ofrecer un diseño que se puede ampliar fácilmente para satisfacer las necesidades de las nuevas tecnologías, como pueden ser nuevas aplicaciones y funciones de seguridad que garanticen la confidencialidad y el cifrado de la totalidad de los paquetes de datos.
Sin embargo, el problema actual se plantea para los responsables de los departamentos de TI de las empresas, los cuales tendrán que justificar un despliegue de infraestructura potencialmente costosa, capaz de aunar la administración de sistemas bajo ambos protocolos.
Vía: Computing





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